UN ENFOQUE INTEGRAL ADAPTADO A CADA PERSONA

Entendemos la adicción desde una perspectiva biopsicosocial, teniendo en cuenta la interacción entre factores personales, emocionales, familiares, sociales y neurobiológicos. En algunos casos, el consumo o la conducta compulsiva puede haber funcionado como una forma de afrontar emociones, recuerdos o experiencias difíciles; en otros, su origen y mantenimiento pueden responder a factores diferentes.

Tras una evaluación individual, incorporamos EMDR cuando existe una indicación clínica y resulta adecuado para la persona. Esta herramienta permite abordar experiencias que puedan estar influyendo en la adicción, sus consecuencias o el malestar emocional asociado, favoreciendo una mayor regulación emocional y una recuperación más estable.

UN PROGRAMA ESTRUCTURADO Y PERSONALIZADO

El Programa VIRA propone un recorrido progresivo, estructurado en cinco fases y con una duración adaptada a cada caso. Cada persona sigue un plan terapéutico individualizado, diseñado a partir de su historia, sus necesidades, las características de su adicción y su momento de recuperación.

El proceso combina terapia individual y grupal, acompañamiento familiar y seguimiento continuado. Cuando la historia de la persona lo requiere, también incorpora un abordaje específico de experiencias traumáticas u otras dificultades emocionales que puedan estar relacionadas con el origen, el mantenimiento o las consecuencias de la conducta adictiva.

La estructura proporciona una dirección clara y unos objetivos definidos, pero conserva la flexibilidad necesaria para respetar el ritmo, las circunstancias y la evolución de cada persona.

RECUPERAR TODAS LAS ÁREAS DE LA VIDA

La recuperación no consiste únicamente en interrumpir el consumo o la conducta adictiva. Implica aprender a regular las emociones, prevenir recaídas, reparar vínculos y recuperar hábitos, responsabilidades y espacios de bienestar.

Por ello, el programa integra trabajo terapéutico, acompañamiento familiar y actividades saludables vinculadas al deporte, la naturaleza, la cultura y la expresión personal. El objetivo es que cada persona pueda construir una vida autónoma, estable y con sentido, que no necesite sostenerse en la adicción.